miércoles, 30 de marzo de 2011

KORASONG-BIRD


Si no llevamos las cosas al corazón no hay comunicación, ni relación, ni tampoco apertura, ni conocimiento alguno. Si uno recibe algo debe llevarlo al corazón. Si nos ofrecen un café al llevar ese café al corazón tomamos conciencia, más allá de ese café, de la atención que hay en ese ofrecimiento, el cariño de ofrecerlo y prepararlo...
En el camino hay que saber apreciar lo que nos dan. La primera enseñanza es pues agradecer lo que tenemos. Ser gratos.
Por eso todo está en el corazón.
Si deseas el bien para ti lo deseas para los demás llevando las cosas de la vida al corazón. Tomarlo todo con el corazón, una buena vida, un buen camino, una buena relación, lo hace todo verdadero.
Por eso ante el fuego nos llevamos las bendiciones al corazón.
En el corazón todo se presenta como sagrado. Si tomamos todo desde esta perspectiva tendremos una actitud de respeto, de consideración, de encuentro.

AURELIO DIAZ TEKPANKALLI.
Jefe de Jefes y Fundador del Fuego Sagrado de Itzachilatlan

Arquetipo de la Serpiente Sapiente


Yo soy la Serpiente llena de Sabiduría
Codificada por la Serpiente Roja
Cinco es mi número, porque la quinta fuerza
Es mi poder secreto
Yo soy la habitante de las cuevas ocultas
Y los templos de la Tierra
Los mundos perdidos y las razas raíz del pasado están
Integradas en mí ser
Mi cuerpo es la ermita que posee
El conocimiento del lado oculto de las cosas
Yo soy la serpiente de la luz astral
La fuerza vital de la kundalini
La fuente de luz y vibración misma
Generadora del circuito eléctrico rojo
El misterio de la electricidad
Está enroscado en mí ser
Sobre mi entrecejo llevo el signo
De la serpiente que crea
Los ciclos de vida universal
El árbol del tiempo que gira en ambos sentidos
Es el signo de mi sabiduría

Para conocerme, necesitas dejar de ser
Quien tú crees que eres

Es momento de comenzar a considerar a la Serpiente como un arquetipo que tiene la “sabiduría ancestral oculta para que nosotros la descifremos al introducirnos en ella”.

RECONOZCO QUE LA SERPIENTE ME TRAE LA INICIACIÓN QUE NECESITO PARA ELEVAR MI VIBRACIÓN. EL RECUERDO GUARDADO EN LO MÁS OCULTO DE MI MEMORÍA ANCESTRAL, SE MANIFIESTA EN LOS ÚLTIMOS TIEMPOS PREVIOS AL FIN DE CICLO.

AHORA TOCA SOBREVIVIR, CON LA SUPERELEVACIÓN DE LA CONSCIENCIA

La importancia del canto, lo qué convoca y transmite

El canto es importante porque nos hace recordar la voz original, el sonido, lo que es cada mañana cuando sale el sol y los pájaros cantan con agradecimiento. Cantan al Padre Sol, como celebración de la vida. El canto supone celebrar lo más profundo de nuestra conciencia en su claridad, en su entendimiento, experimentando la experiencia de todas las experiencias que es el sonido, la gloria. Son senderos de conocimiento, de sabiduría, de felicidad. Hay que saber poner la atención en el sonido del Agua, en su canto, atendiendo a lo que nos comparte su sonido. Lo mismo con el Fuego cuando arde, con el Aire, con la Tierra… Todo tiene un sonido. El canto es importante y no sólo, también lo son los aromas, las esencias, los perfumes… Es importante que conozcamos el jugo de la verdad.

El canto son las flores, el rejuvenecer de la montaña, verla verde viendo como rejuvenece la vida, los frutos, las flores, las semillas... Todas estas cosas que nosotros vivimos, todo este gran canto, está en un instante pasando en diferentes y múltiples formas en todas partes. Por qué la chicharra canta, por qué existe si no es para expresar ese amor que es un sonido natural. Por eso la importancia de saber escuchar en la montaña y en la naturaleza el canto del silencio.
Hay mucho de sagrado, de conocimiento y de sabiduría en el canto. Toda una leyenda, toda una historia, todo un mensaje, la inspiración, la capacidad para transmitir felicidad, alegría, melancolía… Hay tantas cosas que nos transmite el canto… Un buen momento para el canto es cuando todos duermen y alguien les canta una canción de cuna para que tengan buenos sueños… Así nos lo transmitieron nuestros abuelos cuando nos cargaban en sus brazos y nos decían que hay que dormir y descansar, que hay todo un día de mañana que nos está esperando. Ese canto nos abre a ser optimistas ante el nuevo día, ante su tarea y su aventura.

El canto, de alguna manera, son las voces, las memorias, los ecos. El cómo los sonidos retumban en el tambor, en la sonaja, en cualquier instrumento musical. Especialmente si tenemos ya un tipo de oído, de atención especial, nos damos cuenta de que el canto es como una gran sinfonía hasta el punto de que existe una sinfonía en todo el universo. Todo el universo está cantando y así es concebido y gestado con toda su intensidad e intención sintiéndonos enamorados, maravillados y fascinados en una atracción que es la atracción de eso que nos lleva, de eso que nos guía, de eso que nos trae y nos lleva en toda su maravilla. La vida es pues la manifestación del Gran Espíritu, del Misterio de lo que es entre nosotros, de lo que es verdadero. En el canto se nace.

Ya desde antes de concebirnos nuestros padres estaban cantando al encontrarse y al reconocerse como hombre y mujer. A través del Fuego de la madre y del padre venimos a este mundo y por eso somos creación del Fuego. Lo que nos ha traído aquí es el Fuego y por eso ponemos el Fuego en el centro. También hay que dar las gracias al Agua del padre y al Agua de la madre, y al Aire, al aliento, a las cosas bonitas que se dijeron al oído nuestros padres. El canto está inclusive en el respirar, en el aliento. Lo que nos ha dado esta forma, esta conciencia, la forma humana, es saber reconocer que desde el principio de la creación alguien se inspiró e hizo un buen canto. Esos somos, un buen canto. El canto que escuchamos en la transmisión de nuestros antepasados. El canto que explica por qué llamaron al sol, Sol, a la tierra, Tierra, al agua, Agua, al aire, Aire y al fuego, Fuego. El canto con el que cantaron a los cuatro elementos.

Si sabemos del canto reconoceremos que también el silencio es muy importante. Cuando uno para la mente y atiende a los pensamientos, en silencio, te das cuenta de la poca importancia de muchos de los pensamientos y de las cosas que hablamos. A veces es mejor respirar y no decir palabras innecesarias. En realidad no podemos traducir el poder del silencio en la palabra. La verdad es bella, simple y hermosa… Poder mirar una flor, un pajarito. Queremos explicar esa verdad, a veces a nosotros mismos, pero la pura mirada va más allá de cualquier palabra. Se trata de estar así en algunos momentos escuchándonos a nosotros mismos en silencio ya que quien habla es una cosa y quien escucha otra y si nos escuchamos de corazón podemos acertar mejor. El silencio es algo que siempre está en paz. No verás al silencio discutiendo, agitado y haciendo ruido.

Es en el silencio donde el canto se nos da.

Entrevista realizada a: AURELIO DIAZ TEKPANKALLI. Jefe de Jefes y Fundador del Fuego Sagrado de Itzachilatlan